Sobre los consejos del defensor del menor y Tuenti
Escrito el 13 de Marzo de 2010, por KidsVaya por delante que las opiniones del señor Arturo Canalda, defensor del menor de la Comunidad de Madrid me merecen todo el respeto del mundo. En general las de cualquier padre porque yo aún no lo soy y quizás cuando tenga delante un personita que es sangre de mi sangre muchas de mis opiniones sobre la educación cambien. Vaya por delante también que las entrevistas o reseñas que realizan los periódicos muchas veces no se ajustan a lo que realmente dijo el protagonista o muestra sus opiniones fuera de contexto. Pero con todo no puedo evitar un escalofrÃo cuando este señor (siempre según Madrid Diario) dice en un acto público lo siguiente:
“Yo participo en la red social ‘Tuenti’ porque me di de alta con un perfil falso y estoy en la red viendo lo que hacen mis hijos como si fuera un chico más”, añadió en este sentido.
“No participo jamás en las conversaciones que tienen mis hijos, estoy exclusivamente como espectador y me doy cuenta de que suben información ‘por un tubo’ tanto ellos como sus amigos, información que puede ser accesible a personas como yo, que soy un amigo que nadie conoce pero que todos conocen como amigo”, señaló.
Insisto: mucho me extraña que dijera esto realmente. Enorgullecerse públicamente de engañar a tus hijos y de infringir el contrato de uso de Tuenti que aceptas cuando te registras me parece como mÃnimo, extraño. También añadió:
“Tenemos que trabajar para que los padres y educadores conozcan dónde está el peligro”, indicó Canalda al tiempo que explicó la dificultad de atajar este nuevo tipo de acoso escolar que antes “se quedaba en el patio del colegio y en el aula, y al que ahora las nuevas tecnologÃas proporcionan nuevas herramientas susceptibles de ser mal utilizadas”.
También dice otras cosas con las que estoy de acuerdo pero desde mi experiencia trabajando con chavales y redes sociales, unas cuantas notas para padres que se sientan tentados de seguir el ejemplo:
- Mentir a tus hijos e incumplir las condiciones de un contrato deberÃa ser el último recurso a la hora de enfrentar un problema en las redes sociales. Es un ejemplo horrible y hay otros muchos medios legales a los que se deberÃa acudir en caso de sospecha de alguna ilegalidad antes que “espiar” las cuentas de tus hijos en Tuenti.
- La hija de Arturo Canalda tiene 14 años pero vamos a suponer que los tuyos son muy crÃos, por ejemplo menores de 14 años. En las condiciones de uso de Tuenti está explÃcito que un menor de 14 años no puede hacer uso del servicio. Por lo tanto si tus hijos son menores de 14 y has descubierto que tienen un perfil en Tuenti deberÃas denunciar el perfil a los responsables de Tuenti para que lo den de baja. Si además eres el Defensor del Menor en mi opinión deberÃas conocer las vÃas y los medios para hacer esto de forma inmediata antes que seguirles el juego.
- En mi experiencia los niños menores de 14 años, al contrario que los adolescentes, se sienten orgullosos de tener a sus padres como amigos en las redes sociales. Si los hijos de Arturo no hacen más que darle la paliza con Tuenti y son muy pequeños estoy convencido de que aceptarÃan que su padre les abriera la cuenta y la supervisara él directamente sin mentiras de por medio. He conocido a bastantes niños de 11 o 12 años contentos con este sistema.
- “Que no se malinterprete. No estoy espiando, sino ejerciendo la patria potestad también en internet“. Perfecto pero es que si los hijos son mayores de 14 años, como es el caso, legalmente pueden usar una red social sin consentimiento paterno. Seguro que a muchos padres les da miedo pero no deben verlo como algo diferente a que sus hijos salgan con sus amigos de fiesta. Si hacen eso ¿también vas a disfrazarte de chaval de 15 años para colarte en la fiesta y ver qué es lo que hace a cada momento? Entiendo el miedo de los padres a que sus hijos hagan alguna locura a esas edades pero se puede supervisar y controlar sin necesidad de meterse “hasta la cocina”. De hecho no me puedo ni imaginar la rabia y la pérdida de confianza de un adolescente si descubre que sus padres le han engañado de esta forma. Cualquier posibilidad de que confÃe en ti para contarte por ejemplo un problema de acoso escolar en Tuenti (lo que ya es difÃcil per se) queda automáticamente eliminada.
- En el caso concreto de Tuenti, eso de que suban información por un tubo que puede ver gente que no conocen es una verdad a medias. Es asà si por un lado aceptan peticiones de desconocidos (eso no es culpa de Tuenti que yo sepa) y si nadie les ha explicado en qué consisten las opciones de privacidad de la red. Creo que cualquier padre que esté pensando en crearse un perfil falso en Tuenti para cotillear las cuentas de sus hijos deberÃa concentrar ese esfuerzo en explicarles las dos ideas anteriores ¿que da más pereza? ¿que es más difÃcil? SÃ, ya lo sé. Pero en mi humilde opinión la educación correcta no es necesariamente la que recorre el camino más fácil. Por otro lado esa última frase de “pueden ser accesibles a personas como yo” deberÃa matizarse. Es accesible a personas como tú porque te has hecho pasar por otra persona para ganarte la confianza de tus hijos lo cual infringe las condiciones de uso de Tuenti, es un delito y además da repelús.
- Sobre ese último párrafo hablando del “ciberbullying”. Vale, me parece estupendo que se advierta a los padres de que las mismas agresiones que les hacÃan a ellos con 14 años ahora se pueden hacer a través de las redes sociales. Pero para tranquilizarles un poco añadirÃa que eso es una ventaja, no una dificultad. Cuando no habÃa Tuenti si alguien me hacÃa una novatada en el baño del colegio a la hora de decÃrselo al tutor o a mis padres era mi palabra contra la del abusón. Si ahora la novatada se hace a través de Tuenti (en forma de fotomontaje por ejemplo) al hacerse por internet deja rastros: direcciones IP, horas de conexión, datos de perfil, etc… que Tuenti debe poner a disposición de la policÃa en caso de investigación. Ahora, más que nunca, el acoso escolar se puede (y debe) denunciar con pruebas sólidas, gracias precisamente a las redes sociales.
Hay una cosa que les suelo repetir a los padres: si pasas por delante del ordenador de tu hijo cuando está usando Tuenti y automáticamente minimiza la ventana o cierra la pantalla del portátil lo más probable (siempre hay excepciones) no es que esté mirando algo terrible o vergonzoso sino pura y llanamente fotos de sus amigos de fiesta ya veces ni eso. Es muy frecuente en Tuenti y en Facebook que los chavales compartan imágenes de futbolistas, cantantes o actores simplemente para demostrar su afinidad con los mismos o como una forma de definir su personalidad ante su pandilla.
¿Si no es nada de lo que avergonzarse por qué no me lo enseñan entonces? Mucho ojo con ese argumento Orwelliano porque en ningún momento deberÃa justificar la intromisión en la privacidad de ninguna persona. Aunque no soy padre si que pasé hace tiempo por los 15 años, y en la adolescencia lo último que quieres es que tus padres salgan contigo y con tus amigos. Y en cierto modo la exclusividad de Tuenti y el rango de edad en el que más éxito ha tenido hasta la fecha provoca que para un adolescente su Tuenti sea su pequeño club privado. Y en ese club están sus amigos.
¿Que en ese club aceptan a gente que no conocen de nada sin ninguna precaución? Pues como dice Arturo Canalda al final de la noticia
Como herramientas para prevenir este tipo de acciones, el Defensor del Menor abogó por “hablarles desde la prevención y no desde la prohibición” y por fomentar el diálogo en el aula entre profesores y alumnos.
Lo de que de primeras no me cuadra con las otras opiniones por lo que vuelvo a lo de que las ideas se han tenido que sacar fuera de contexto.














