Introducción a las Creative Commons: desencadenando cultura

Hoy publico un artículo dentro del suplemento de Cultura del periódico La Nueva España. El artículo que originalmente se llamaba Desencadenando cultura busca acercar las Creative Commons y el movimiento Copyleft a los que no sepan nada del tema desmitificando algunas cosas como la necesidad de estar registrado en una asociación de derechos de autor para reclamar la autoría de una obra y la relación que existe entre las Creative Commons y la posibilidad de plagio.

En la era de internet, ¿hasta dónde llega la propiedad del autor sobre su obra y sobre los derechos de distribución de la misma? ¿Se ha quedado obsoleta la ley ante la apabullante irrupción de contenidos culturales en la red? Las Creative Commons plantean una alternativa al hasta ahora omnipresente Copyright y siguen avivando la polémica sobre cuál es el mejor camino para que una obra llegue al mayor número de receptores, al menor coste posible y sin dañar los derechos del autor.

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Publicado por

Juan García

Divulgador tecnológico y formador. Creo en la tecnología como herramienta para formar ciudadanos más libres y felices. + Sobre mí en http://about.me/juangarciaalvarezdetoledo

Un comentario sobre “Introducción a las Creative Commons: desencadenando cultura”

  1. Tema peliagudo y estupendo articulo, aunque creo que el mayor problema está en como el trabajo de muchas personas es utilizado sin que sus autores reciban una compensación por el tiempo que han empleado en desarrollarlo.

    Mal que nos pese el tiempo es dinero, casi todo el mundo tiene gastos, deudas y necesidades económicas que obligan a pensar en como sacar un beneficio del trabajo realizado.

    Por otro lado, que tu creación ó investigación no llegue a ser conocida por nadie es algo estéril, a nadie le gusta verse en esa situación, pero mucho menos que otras personas y/o empresas saquen beneficios de tu trabajo sin que recibas una parte equitativa de ellos.

    Por otro lado todo es cultura, pero no todo se puede valorar con el mismo baremo, música, cine, fotografía, literatura, investigación, diseño, etc, etc… y mucho menos tienen la misma importancia en la educación.

    Siendo realistas, los mayores defensores del Copyright son las industrias del sector audiovisual y tienen sus buenas razones, pero estas, desgraciadamente, están basadas más en seguir teniendo unos altísimos beneficios que en ver retribuido su trabajo de manera equitativa.

    Personalmente dudo que exista una solución justa y al gusto de todos, salvo en una sociedad utópica, repito lo de utópica, en la que todo el mundo tuviese cubiertas las necesidades primarias, comida, casa, agua, luz, comunicación, etc, etc…

    Saludos.

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