Cuando no informar salva vidas

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Sé que “la percha” (que dicen los periodistas) de este artículo está traída con pinzas. No tiene mucho que ver con la informática más allá de que salió publicado en Techcrunch y de que anda la Wikipedia danzando por la historia. Pero los temas de comunicación me apasionan y a fin de cuentas internet es comunicación, cada día más.

Tanto con el desastre de las elecciones en Irán como con el golpe de estado en Honduras, Twitter ha dado el paso definitivo como nuevo medio de comunicación a tiempo real, copando la cuota de piropos 2.0 del mes de junio. Da escalofríos pensar que la tuerca que nació para contar lo que estabas haciendo haya dado ya tantas vueltas que se le pueda llamar así, con todas las letras “medio de comunicación”.

Creo que casi todos tenemos una relación amor/odio con la sobreinformación. Por un lado es maravillosa la velocidad con la que saltan las noticias actualmente por la red de una página a otra. Por otro, la ausencia de filtros inteligentes más allá de la propia capacidad de uno para seleccionar sus feeds en Google Reader provoca un empacho matutino difícilmente digerible.

Pero lo que no pensamos muchas veces es que el mero hecho de informar (no digamos ya de sobreinformar) sobre algo, tiene consecuencias sobre el propio desarrollo de la noticia.

Dicho de otro modo ¿cuántas veces has pensado si poner en el telediario un vídeo de una paliza en un instituto es bueno por el hecho de informar o es malo por el hecho de difundir y promocionar? ¿Dar eco a determinadas noticias incentiva la imitación? Son cuestiones muy delicadas y que en la piel de un director de informativos no deben de ser nada fáciles de gestionar.

Lo bueno de hoy es que no hace falta que hagamos media-ficción para saber qué pasaría si una noticia carne de informativos, twitters, blogs y demás pasara completamente desapercibida. La historia de David Rhode.

David Rhode fue capturado y retenido por un grupo talibán en noviembre de 2008. Curiosamente, hasta que Rhode fue liberado 7 meses después ningún medio de comunicación excepto el NY Times sacó la noticia en sus destacados. El NY Times se las arregló para mantener a raya a nada más y nada menos que 35 compañías de comunicación para que no difundieran la historia.

La idea era la que todos pensamos: si la noticia se difundía y la bola de nieve echaba a rodar el valor de la vida de Rhode crecería, el poder de sus secuestradores también y por lo tanto la negociación se volvería imposible.

Hasta aquí el tema es interesante y la capacidad del NY Times para ocultar la información impresiona pero ¿qué ocurre si entra en escena la Wikipedia donde cualquiera puede editar información libremente? Pues obviamente que la página referente al secuestro de Rhode fue editada docenas de veces mientras los editores trataban de que no fuera así en lo que el propio periódico califica de un juego del gato y el ratón.

Solicitaron la colaboración del propio J. Wales, fundador de la Wikipedia que les remitió a un administrador. La historia de cómo mantener una serie de noticias fuera de la Wikipedia no tiene desperdicio y podéis leerla entera en el NY Times:

Se dieron situaciones curiosas como que el usuario que más esfuerzo puso en editar el artículo lo hacía de forma anónima y por lo tanto los administradores de la Wikipedia no pudieron informarle de la estrategia que estaban siguiendo. El usuario llegó a verter todo tipo de insultos sobre la Wikipedia ya que no entendía lo insólito de la situación. Y generar polémica al respecto era lo peor que podía pasar.

Al final no hubo rescate y Rhode escapó al más puro estilo Prison Break de sus captores pero Jimmy Wales de la Wikipedia dijo recientemente en su Twitter:

I’m really proud of the Wikipedians who made this happen, maybe saved his life: http://ow.ly/g2Av

Sin duda, una historia para reflexionar.

Publicado por

Juan García

Divulgador tecnológico y formador. Creo en la tecnología como herramienta para formar ciudadanos más libres y felices. + Sobre mí en http://about.me/juangarciaalvarezdetoledo

9 comentarios sobre “Cuando no informar salva vidas”

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Lo que no entiendo es que si el usuario que estuvo editando la wikipedia de un inicio quizá si lo hizo identificándose, ellos le hubieran logrado informar.

    A veces tanta información no hace fácil clasificarla, y cuando hace daño a ciertos sectores, la gente tiende a generalizar.

    En Guatemala debido a algunos blogs que están en contra del gobierno, los principales ISPs por presiones de esos políticos han bloqueado el acceso a WordPress.com (y todos los blogs alojados allí por supuesto).

    Saludos.

  3. Pingback: meneame.net
  4. Es comprensible el secretismo. Los motivos están clarísimos y no se discuten, pero… no puedo evitar entrar en modo conspiranoico: si una noticia concerniente a una figura pública puede ser tan eficazmente silenciada, o si al menos puede lograrse que su difusión sea mínima, qué más puede silenciarse o suprimirse?
    A fin de cuentas, toda la movida fue promovida por el NYT, que aunque importante, no deja de ser sólo una empresa.

    Otro tema: no veo en ningún lado si los secuestradores habían pedido algún tipo de rescate. Qué pedían? Pedían algo, o sólo lo tenían secuestrado para hacer alguna demostración de fuerza?

    Modo conspiranoico aparte, muy buena entrada! Da para reflexionar, sí.

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