YouTube y MakeUpZone: cuando los community managers pierden el norte

Hoy leía a Hugo sobre lo mucho que aborrece a aquellas personas que meten tu nombre con calzador en la conversación cada dos por tres para generarte una falsa sensación de confianza. Parafraseándole ligeramente, no soporto a los community managers de las compañías que ponen emoticonos de forma automática a cada mensaje.

Sin embargo, lo que contaba María Catalá hoy en su Twitter sobre su relación con YouTube está fuera de toda comprensión humana. Es un: nos vamos a reír en tu puta cara en toda regla.

María es editora de MakeUpZone, blog ganador del premio Bitácoras 2011 en la categoría “Moda y belleza” de forma totalmente merecida. María no sólo tiene un talento brutal para su trabajo lo que demuestra la cantidad de visitas que tiene su web o sus vídeos sino que ha sabido moverse excepcionalmente bien en su mundillo profesional. A menudo llega a acuerdos con compañías de cosméticos para hacer ofertas y promociones en su blog y se hace eco de cursos de maquillaje, búsqueda de modelos y un montón de cosas más.

Vamos, que es espabilada y trabajadora. Carne de emigración.

Tras esta pequeña bio os podéis imaginar el potencial comercial que pueden tener los vídeos de esta chica donde enseña paso a paso cómo realizar técnicas de maquillaje que me dejarían guapo hasta a mí. Potencial comercial que sin duda ven las compañías que colaboran con ella pero que no ve una compañía pequeña, principiante, amateur en esto de Internet como es… Google YouTube.

Por resumir considerablemente el post en el que María cuenta paso a paso su pelea con YouTube, el caso es que hizo algo terrible, horrible, una vergüenza oigan: infringir el copyright de una canción. Efectivamente, como “todos” saben, uno no puede utilizar una canción protegida por derechos de autor en un vídeo de YouTube hasta que pasen 70 años después de la muerte del titular de los derechos (lo que viene ser esperar más de 100 años aproximadamente… vamos, que antes Facebook compra España). Así que reclamación de copyright al canto y María a hacer la contrareclamación y tratar de ponerse en contacto con el fulano de una gigantesca discográfica que vive en Estados Unidos probablemente muy preocupado porque una bloguera española vaya a perder su canal de vídeos de maquillaje.

El final de la historia como os podéis imaginar es que el fulano pasó olímpicamente de responder a María, que YouTube le siguió enviando toques de que pueden cerrar su cuenta sin previo aviso porque tiene una infracción pendiente y que al final los vídeos de MakeUpZone se mueven a Vimeo donde tradicionalmente tratan a la gente un poquito más como clientes y no como moscas cojoneras.

Porque ya no es que te traten como un ser humano: es que un usuario “free” de YouTube es un cliente. Ese tipo ha puesto unos datos personales en los servidores de YouTube (que valen dinero), ha aportado valor a una red que no es nada sin sus usuarios y sin embargo YouTube sigue manteniendo la postura (como otras tantísimas start-ups) de que te está haciendo un favor, de que es gratuito, y bla bla bla… Si tengo que meter mis datos personales para usar tu servicio no me digas que es gratis campeón. No cuela.

Hasta aquí más de lo mismo ¿verdad? Ya nos hemos acostumbrado todos a ser ciudadanos freemium así que no pasa nada, lo aceptamos. Pero caray YouTube al menos no te rías de mi insignificancia en mi puta cara. Entre e-mail e e-mail algún avispado community manager de YouTube, buen rollista y de estos que supongo que están entrenados para reaccionar con carantoñas ante los leones le “explica” a María que debía pasar por la Copyright School.

¡Osti! ¿Una escuela donde te forman sobre propiedad intelectual? Naaaaa, la Copyright School es ni más ni menos que una capítulo de Happy Tree Friends para que la masa entienda porque su canal de YouTube tiene una infracción.

Dale al play anda, dale al play…

No es April’s Fools Day amigos. El servicio de soporte técnico de la compañía de vídeo online más grande del mundo responde a una incidencia con un cliente cabreado y sin embargo voluntarioso, con ganas incluso de llegar a un acuerdo comercial con la compañía… con un video de dibujos animados.

 

Publicado por

Juan García

Divulgador tecnológico y formador. Creo en la tecnología como herramienta para formar ciudadanos más libres y felices. + Sobre mí en http://about.me/juangarciaalvarezdetoledo

9 comentarios sobre “YouTube y MakeUpZone: cuando los community managers pierden el norte”

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Gracias de nuevo por tu entrada!

    Lo surrealista de todo esto es que mi cuenta ni siquiera tenía una infracción. Pertenecía a otra, pero me la pusieron a mi por error, hasta podía ver en mi cuenta a qué cuenta pertenecía. En fin….

    Un saludo!

  3. Oh, la Copyright School de Youtube… Encima tienes que pasar un ridículo “examen” sobre el vídeo de Happy Tree Friends para poder seguir usando tu cuenta. Intentaron ir de simpáticos, pero no mola nada que te humillen así.

  4. Con esto del video online está pasando una cosa más o menos única y es que tratándose de una tecnología del año de la pera, sigue estando fuera del alcance de la mayoría de la gente.

    A Google le costó la vida ganar dinero con Youtube, pero cualquier fulano pequeño o incluso una PYME no puede permitirse emitir video desde un hosting normal y corriente sin perder mucho dinero.

    En el momento en que quitas a Vimeo o Google ya te encuentras con proveedores poco fiables, muy lentos y que restan calidad a cualquier cosa que publiques.

  5. Me parece lamentable que tú, por el simple hecho de registrarte en YouTube ellos ganen un dinero, y encima no te presten ni la más mínima atención, sabemos que están ocupados, pero esto es tratar mal a los usuarios. He leído el post de María entero, y la verdad es que me ha abierto los ojos. YouTube está genial (no os voy a engañar) para visualizar, seguir y recomendar vídeos. Pero cuando eres TÚ el que los sube ponen muchas pegas, hay muchos errores, y ellos pasan del tema. A mí me ha pasado el problema del copyright, a mí y a la mayoría de gente que conozco que tenga cuenta en el sitio.

    Tengo clarísimo que, si alguna vez veo la necesidad de subir una serie de vídeos no será en YouTube. Ahora mismo me estoy informando un poco con los Términos y Condiciones (de los cuales el 50% para mi es incomprensible).

    En fin, inconvenientes de ser parte de un sitio famoso.

  6. Lo de Youtube es un sufrimiento continuo. Colaboro en una web de cine, loqueyotediga, con una sección llamada las 5 secuencias de….
    En ella pongo 5 secuencias de un director, actor o similar. El problema es que se incluyen 5 pequeños vídeos en los que, por supuesto, se promociona la película a la que pertenecen pues se supone que corresponden a las 5 mejores películas de la persona. Pero claro, se está a expensas de lo que decida el estudio en cuestión. Con frecuencia tienen una actitud razonable: dado que el trozo pertenece a una película de su propiedad, te indican que pueden poner publicidad en el vídeo para recaudar. Pero otras veces te avisan de que has cometido una infracción gravísima, y te amenazan con borrar la cuenta. Recuerdo un caso que fue por poner una escena de “Vivir”, de Akira Kurosawa (una película de hace 50 años) lo que demuestra que no es un asunto de proteger los derechos de las películas que se acaban de salir en el mercado de DVD o así. La única solución que encontré es la de hacerme una nueva cuenta cada vez que Youtube me pone da un aviso y me amenaza con borrar la cuenta, pues en caso contrario me la borrarían y tendría que volver a subir todos los vídeos.

  7. A parte de que los community manager tengan Norte o no, a parte de que youtube sea un sufrimiento, a parte de que la cuenta de María sufriera o no una infracción: NO SE DEBEN INFRINGIR LOS DERECHOS DE AUTOR, ya sea de una canción, una fotografía, un texto… y me parece normal que las compañías velen por que esto no ocurra. Por lo que el Post me parece bastante absurdo.
    ¿Te gustaría que te copiaran tus textos sistemáticamente para que otro obtuviera beneficios?

    1. Me parecería estupendo que alguien copiara mis textos y obtuviera beneficios. De hecho la licencia de este blog (Creative Commons 3.0 BY) así lo permite. Si me acogiera a los derechos de autor tal y como están legislados actualmente tendrían que pasar 70 años después de que me muriera para que alguien pudiera modificar, distribuir o explotar de algún modo un texto de este blog. Me parece un absurdo.

      Claro que estoy de acuerdo en que no se deben infringir los derechos de autor porque sencillamente las leyes están para cumplirlas. Sin embargo, la legislación de derechos de autor actual no sólo me parece penosa sino que sirve por completo a los intereses de las grandes editoriales y distribuidoras, no de los autores.

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